Cómo optimizar la ficha de Google Business Profile
Antes de entrar en la web, casi todo el mundo ve primero la ficha de Google Business Profile: el bloque con el mapa, las fotos, el horario y las reseñas. Si esa ficha está a medias, la web ni siquiera llega a recibir la visita.
Los campos que de verdad importan
- Categoría principal. Elegirla mal es el error más caro: una «clínica dental» mal categorizada como «consultorio médico» pierde búsquedas específicas.
- Horario, incluidos festivos. Un horario sin actualizar en fiestas genera visitas frustradas y reseñas negativas evitables.
- Fotos recientes. Los negocios con más fotos reciben más clics para pedir indicaciones. Fotos de hace cinco años cuentan en contra si el local ha cambiado.
- Descripción del negocio. Los primeros 250 caracteres son los que se ven sin desplegar: ahí va lo importante, no la historia de la empresa.
- Preguntas y respuestas. Cualquiera puede preguntar y responder, incluida la competencia. Rellenar las preguntas típicas tú mismo evita respuestas erróneas de terceros.
Las reseñas: lo que de verdad mueve la aguja
Google pondera tres cosas de las reseñas: cantidad, nota media y qué tan reciente son. Un negocio con 200 reseñas de hace tres años pesa menos que uno con 40 reseñas de las últimas semanas. Pedir reseñas de forma activa (un cartel en el mostrador, un enlace directo por WhatsApp tras la compra) es la palanca más barata que existe en marketing local.
Responder a las reseñas, sobre todo a las negativas, cuenta tanto o más que recibirlas: demuestra que el negocio está activo y que atiende a sus clientes.
El error de dejar la ficha «reclamada» sin más
Reclamar la ficha (verificar que el negocio es tuyo) es el primer paso, pero solo eso deja la ficha a medio hacer. La diferencia entre una ficha reclamada y una ficha optimizada puede ser de varias posiciones en el mapa para la misma búsqueda.
Publicaciones: la parte que casi nadie usa
Google permite publicar ofertas, eventos o novedades directamente en la ficha, como si fuera una mini red social. Se ven sin salir del mapa, y los negocios que las usan con cierta regularidad —una al mes basta— muestran actividad reciente, que es justo lo que Google prioriza al posicionar.
Cómo saber si una ficha está bien o mal sin tener acceso a ella
No hace falta ser el dueño para valorar una ficha ajena: basta con buscar el negocio en Google Maps y comprobar horario, número de fotos, fecha de la última reseña y si el dueño responde. Es una de las señales de venta más rápidas de detectar, porque está a la vista de cualquiera.
Encuentra negocios con la ficha floja
Prospecta cruza los datos de Google Places con el análisis de la web y te enseña qué negocios tienen pocas reseñas, valoración baja o una web que no acompaña a su ficha de Google.
Probar gratis con 30 empresas